
Breathless es una película coreana de un director un tanto especial, llamado Yang Ik-June, que es una especie de multifunción porque dirige, escribe, actúa y produce esta maravillosa obra maestra. Lo acompañan Song-Hoon, Man-shik Jeong, Kim Kkot-bi y Yang Ik-joon. Fue proyectada en el 11 festival de cine independiente BAFICI.
Sin duda, los amantes de las películas de mafiosos asiáticos se harán una panzada mientras la vean. Y también aquellos que no sean muy amantes de este género la amaran porque es implacablemente genial. Un filme con alma y corazón que te volara la cabeza.
Es evidente que el director esta muy influenciado por varios directores, entre ellos Takeshi Kitano, porque toma varios elementos de su estilo de películas, pero los re-interpreta y pone en función de su historia.
Se sigue la vida de un matón implacable que se encarga de cobrar deudas para la mafia, y no le importa que o quien se le interponga en su camino. Sea amigo, enemigo, familia, o alguien que se le cruce por la calle, lo tratará de manera despectiva y violenta. Su vida cambiará cuando conozca a una estudiante que le hará ver el mundo de otro manera. Esta persona, a medida que avanza la historia, va complejizándose, y termina enamorando al publico.
Breathless (Ddongpari) cuenta con una trama y actuaciones por arriba de la media. Los primeros planos, y las cámaras en mano hacen que la acción sea por momentos vertiginosa, y en otros pausada y emocional.
Implacable y demoledora película coreana, que es una topadora de violencia y sentimientos. Una combinación explosiva para disfrutar de un cine de alto vuelo.
Crítica por César Wigand