Los cines ante un nuevo desafío para su supervivencia

Los cines ante un nuevo desafío para su supervivencia

Desde el inicio de la pandemia, la industria cinematográfica -junto a la de recitales y espectáculos teatrales- han sido sin duda las más perjudicadas en su funcionamiento e ingresos. Se trata básicamente de lugares y ocasiones de reuniones masivas por definición, donde la cantidad de gente agrupada en las funciones se cuenta de a cientos o miles.

En la Argentina, como en otros países del mundo, este tipo de entretenimiento fue de los primeros afectados. Desde pequeñas a grandes restricciones, hasta la prohibición total. En efecto, en los comienzos de las restricciones -impulsadas por el Covid-19- estas actividades fueron las primeras en padecer las limitaciones. Entre ellas, las reglas estipularon que debían funcionar al 50 por ciento de su capacidad sin superar los 200 asistentes por mes.

A esto se sumó la norma de sentar al público intercaladamente, dejando una butaca vacía de por medio. Es importante mencionar estos puntos porque los especialistas y las autoridades anticipan que estas condiciones serán moneda corriente cuando se retomen las actividades.

Sin duda, tal como sucede en muchas otras áreas de la industria, la limpieza y la desinfección serán aún más extremas cuando se retorne a la normalidad. En este sentido, compañías especializadas en estos servicios, como Star Union, confirman que en el futuro, será sumamente importante conocer y respetar cada una de las reglamentaciones, algunas tradicionales y otras nuevas, que se tendrán que poner en práctica en todos los entornos -sobre todo en aquellos de uso compartido- para reiniciar el negocio.


En el caso de estas salas, el aseo intenso en los ambientes, butacas, baños y fundamentalmente espacios en los que se venden golosinas y gaseosas será la regla de oro. La obligación de poner a disposición de empleados y público en general dispensarios de alcohol en gel es otra de las acciones que seguramente serán moneda corriente en estos casos.


Un párrafo aparte merecen los pisos de estas habitaciones, en general suelen tener alfombras, un elemento que suele aportar amortiguación de sonidos y un entorno ameno y cálido, pero que del lado del haber, supone una necesidad de mantenimiento mayor. Se sabe que este tipo de superficies suelen acumular ácaros y otros microorganismos con facilidad y precisan de un control minucioso.

Las empresas de limpieza de oficinas y lugares similares conocen bien cómo debe realizarse las tareas de cuidado en estos casos. Productos que desinfectan sin manchar o dañar las telas y sobre todo la utilización de maquinarias modernas, que permiten profundizar en estas labores, a la vez que ofrecen gran velocidad y prácticas para completar los trabajos, son las opciones incorporadas por la industria. Y es que, en estos casos, la rapidez en concretar la limpieza será vital pues será necesario hacerlo más intensamente y regularmente que antes.

Recordemos que si bien aún no está totalmente confirmado, algunos científicos sugieren que el virus del Covid-19 es capaz de sobrevivir en el piso uno buen tiempo; y por ende, podría propagarse a través de las suelas de los zapatos una vez pisados restos de saliva de una persona infectada.

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